Autobiografía / Presentación
Autobiografía al estilo de Rodolfo Walsh
Me llamo Maia Antonella Coceres. Cuando era chica no conocía a nadie con ese nombre, salvo a la bailarina rusa Maya Plisetskaya por una historia que me nombro mi abuelo, por ende, al momento de nombrarme había mucha confusion de como pronunciarlo. Pero esa rareza me parecía divertida y especial.
Naci en Don Torcuato, viví en tres casas diferentes, que entre ellas no pasan las diez cuadras de diferencia.
Mi sueño en principio fue ser seño de Jardin, porque era la unica profesión que conocía de chica. Con el tiempo fue evolucionando en ideas como el profesorado en alguna ciencia social. Hasta que me fascine por el periodismo, o por el querer explicar algo e informar a los demás.
Mi padre es camionero y experto en dar charlas sobre como la vida lo ha golpeado, oriundo del sur de la provincia. Llego hasta séptimo grado, sin embargo, tiene una capacidad de supervivencia y habilidad para los oficios.
Mi madre es vendedora de ropa y una mujer frustrada con sus elecciones de vida, sigue hablando del 2001 y como tuvo que volver de Alemania por la crisis y no pudo pagar la universidad de lenguas vivas. Junto con mis dos hermanos menores, somos su luz y oscuridad, nos ama, pero presentamos a la hora de la cena toda su frustración.
Mis primeros pasos en la escritura fueron en forma de diario intimo, una manera de bajar todo lo que en mi cabeza parecía ser una avalancha gigante de pensamientos. Con trece años escribí mi primer cuento, si se lo puede denominar así, sobre cómo era vivir con un monstruo. Por miedo, nunca lo terminé y tampoco lo compartí, está perdido en la memoria de mi antigua computadora que no se su paradero.
Hace tres años más o menos decidí retomar el método del diario y también extensas opiniones sobre temas que me enroscaban completamente y necesitaba de alguna manera desarrollarlos. Tambien me gano un poco la cobardía para subirlos en algún lugar, por no verlos merecedores de ser leídos. Además, tengo una novia que escribe de una manera exquisita, supongo que se debe a su gran cantidad de libros leídos y sabiduría, que me avergonzaba mostrar algo que vagamente escribí. Por eso decidí hacer esta autobiógrafa con el estilo de Walsh, porque noté similitudes en nuestra lentitud y silencios a la hora de escribir.
Comments
Post a Comment