Cuento-Sueño
Me levante y gire a mirar al reloj en la mesita de mis papas que dormían frente a mi. Eran las 02:48. Mientras la cortina blanca volaba por la brisa de madrugada que entraba por la ventana entreabierta, decidí ir al baño. Baje con cautela de mi cama, acomode mi sabana de princesas y traspase la puerta con suma facilidad. El pasillo del baño estaba iluminado por la luz del patio, dándole un tono azul verdoso muy tenue, que brillaba por las baldosas frías de casa. En el baño pase por al lado del espejo y no alcance a verme, pero no intente hacer puntitas y hacer muecas como de costumbre para que no se levanten. Salí y en sumo silencio decidí escaparme a ver cómo era la madrugada de verano. Pase por la puerta blanca de la cocina y camine hasta llegar al portón de casa, como vivimos en el fondo de la casa de la tía Irma era un tramo un poco largo para mi piernas chiquitas. No sabía mucho de direcciones entonces fui a donde conocía, el jardín. Hice el mismo recorrido de todas las maña...